Universidad Fermín Toro
Vice-Rectorado Académico
Facultad de Ciencias Económicas y Sociales
Escuela de
Administración
Riesgo en Tipos de Cambios
Integrantes
Anyerlys Rodríguez
CI: 18608334
Deriannys González
CI:
22.309.508
Fanny Rojas
SAIA B
Cabudare, Noviembre de 2014.
El
Riesgo en Tipos de Cambio (RTC)
El
Riesgo Tipos de Cambio (RTC) se deriva de que el valor de las
posiciones de una institución financiera dentro y fuera del balance se vea
adversamente afectado por movimientos de las tasas de cambio entre divisas y
por tanto quede alterado el valor del patrimonio medido en moneda nacional.
Ante
movimientos en los tipos de cambio, se generan diferencias de cambio por las
posiciones abiertas que los bancos mantienen en moneda extranjera, aspecto que
es medido por el RTC antes definido. Empero, esos movimientos en los tipos de
cambio generan además un incremento/decremento en el valor de los activos medidos
en moneda nacional; para que el banco mantenga un adecuado nivel de
capitalización, el patrimonio de la institución debería “acompañar” ese
mayor/menor valor de los activos antes referido. El efecto mencionado no esta
contemplado en la definición tradicional de riesgo tipo de cambio y resulta muy
importante para economías con alto grado de dolarización.
La
medición del riesgo tipo de cambio tiene sus particularidades en economías
fuertemente dolarizadas, por los siguientes motivos:
El capital regulatorio por riesgo de crédito
suele fijarse, de acuerdo a las
recomendaciones
del Comité de Basilea, en función de la estructura de
activos
de la institución financiera y de los ponderadores de riesgo
correspondientes.
La
mayor parte de los activos de las instituciones financieras en
economías
dolarizadas se encuentran nominados en dólares
En función de los puntos anteriores, surge que
el capital regulatorio queda definido en moneda extranjera.
Dado
que el capital regulatorio esta definido, en los hechos, en dicha moneda y dado
que la mayor parte de los depósitos del sistema está nominada en moneda
extranjera, surge claramente que, tanto desde el punto de vista del supervisor,
como desde el punto de vista de una institución, no resulta muy relevante la
variación del patrimonio medido en moneda nacional, que es lo que esta
implícito en las definiciones tradicionales del riesgo tipo de cambio
Riesgo de tipo de cambio
Es la pérdida potencial como consecuencia de las
variaciones del tipo de cambio, es decir, según su volatilidad y la posición
que tenga el agente en cada divisa:
- - Posición larga: los activos en la divisa son mayores que los pasivos, luego el riesgo de cambio se presentará cuando el tipo de cambio directo baje, esto es, se aprecie la moneda local frente a la divisa.
- - Posición corta: los activos en la divisa son menores que los pasivos, luego el riesgo de cambio tendrá lugar si el tipo de cambio sube.
- - Posición neutra: los activos en divisas son iguales a los pasivos.
- Sin riesgo, debido a que activos y pasivos vencen en los mismos períodos.
- Con riesgo, si los períodos de vencimiento de activos y pasivos no coinciden, de forma que si los activos vencen después que los pasivos, existirá una posición larga con el correspondiente riesgo si baja el tipo de cambio en ese período de tiempo de desfase. En cambio si los pasivos vencen después que los activos, existirá una posición corta, existiendo, en el período de desfase de vencimientos, un riesgo de subida de los tipos de cambio.
Por tanto, según cuál sea la posición de la
empresa, sus cash-flows futuros y la volatilidad de las divisas, el
riesgo de cambio de cada divisa es diferente. Respecto a la posición debe
considerarse que si una entidad vende una divisa A contra otra B, estará larga
de B y corta de A por dicha operación.
Este riesgo no sólo afecta a aquellos agentes que
operan con monedas extranjeras. En toda empresa puede diferenciarse los
siguientes tipos de riesgo de cambio:
- - Riesgo contable (exposición contable o de conversión): surge cuando se opera con monedas distintas a la empleada para formular la información contable. También puede venir provocado por la elaboración de estados financieros consolidados, como consecuencia de que las empresas operan en diferentes países y monedas, y por tanto sus estados financieros individuales están confeccionados en distintas monedas (riesgo de consolidación). Dependiendo del método de conversión empleado los resultados diferirán en uno u otro sentido, pues serán diferentes las partidas de activo y pasivo que se tendrán en cuenta como expuestas al riesgo de conversión.
- - Riesgo económico (exposición económica): provocado por las posiciones en monedas distintas a la moneda funcional o básica elegida por la entidad como característica de su actividad, que puede ser igual o diferente de la empleada para presentar las cuentas anuales. Además este riesgo puede ponerse de manifiesto, aunque la entidad no opere en divisas, por otras razones como que la competencia sí lo haga, las materias primas tengan su precio referenciado a otras divisas, o su precio se fije en plazas internacionales, etc.
- - Riesgo transaccional (exposición transaccional): hace referencia a las operaciones realizadas en moneda extranjera que aún no están vencidas. Por ello, la cuantía de los flujos monetarios de las citadas operaciones dependerá del tipo de cambio vigente en el momento de valorarse las mismas.
Las divisas incluyen los títulos
de crédito de las autoridades monetarias frente a los no residentes en forma de
depósitos bancarios, letras de tesorería, valores públicos a corto y largo
plazo, unidades monetarias europeas y otros títulos de crédito utilizables en
caso de déficit de balanza de pagos, incluidos los títulos de crédito no
negociables provenientes de acuerdos entre bancos centrales o entre gobiernos,
con independencia de que estén denominados en la moneda del país deudor o
acreedor. En la práctica, dentro de divisas se incluyen depósitos bancarios a
la vista en una entidad financiera de un país extranjero.
En toda empresa puede diferenciarse los siguientes tipos de riesgo de
cambio:
Ø Riesgo contable (exposición contable o de conversión): surge
cuando se opera con monedas distintas a la empleada para formular la
información contable. También puede venir provocado por la elaboración de
estados financieros consolidados, como consecuencia de que las empresas operan
en diferentes países y monedas, y por tanto sus estados financieros
individuales están confeccionados en distintas monedas (riesgo de
consolidación). Dependiendo del método de conversión empleado los resultados
diferirán en uno u otro sentido, pues serán diferentes las partidas de activo y
pasivo que se tendrán en cuenta como expuestas al riesgo de conversión.
Ø Riesgo económico (exposición económica): provocado
por las posiciones en monedas distintas a la moneda funcional o básica elegida
por la entidad como característica de su actividad, que puede ser igual o
diferente de la empleada para presentar las cuentas anuales. Además este riesgo
puede ponerse de manifiesto, aunque la entidad no opere en divisas, por otras
razones como que la competencia sí lo haga, las materias primas tengan su
precio referenciado a otras divisas, o su precio se fije en plazas internacionales,
etc.
Ø Riesgo transaccional (exposición transaccional): hace
referencia a las operaciones realizadas en moneda extranjera que aún no están
vencidas. Por ello, la cuantía de los flujos monetarios de las citadas
operaciones dependerá del tipo de cambio vigente en el momento de valorarse las
mismas.
Las divisas incluyen los títulos de crédito de las
autoridades monetarias frente a los no residentes en forma de depósitos
bancarios, letras de tesorería, valores públicos a corto y largo plazo, unidades
monetarias europeas y otros títulos de crédito utilizables en caso de déficit
de balanza de pagos, incluidos los títulos de crédito no negociables
provenientes de acuerdos entre bancos centrales o entre gobiernos, con
independencia de que estén denominados en la moneda del país deudor o acreedor.
En la práctica, dentro de divisas se incluyen depósitos bancarios a la vista en
una entidad financiera de un país extranjero.
Sistemas de tipo de cambio
Cada país, a través de mecanismos diferentes,
administra el valor de su divisa. Como parte de esta función, se determina el
régimen o sistema de tipo de
cambio que se aplicará a su moneda:
Ø Tipo de cambio fijo: es determinado y controlado de
forma rígida por el Banco Central. Normalmente el valor de la divisa nacional se
fija a una divisa o cesta de divisas extranjeras.
Ø Tipo de cambio flexible o flotante: el
valor de la divisa es determinado por la oferta y la demanda del mercado de
divisas.
Ø Sistema de tipo de cambio híbrido
Como
sucede en otros mercados, el precio de una moneda depende de las condiciones de
oferta y demanda. Las determinantes de éstas pueden clasificarse como de corto
y largo plazo. Los efectos de corto plazo se distinguen por los cambios
constantes en los precios de una divisa, también están inducidos por
influencias o tendencias de largo plazo. Si el funcionamiento económico es
sólido, los movimientos en el corto plazo no se prolongan en el tiempo. Por su
parte, los factores de largo plazo son de carácter económico y normativo que
van creando la demanda, ya sea de compra o de venta, con expectativas de
inversión, especulación o cobertura.
Los
elementos de corto plazo, que no persisten en un periodo prolongado, responden
directamente a las influencias de oferta y demanda que surgen de las
condiciones en que se encuentran los mercados internacionales de divisas.
Lo
anterior se puede ejemplificar con los llamados ataques especulativos hacia una
divisa. Es decir, si surge una escasez de vendedores de divisa en el mercado,
el precio de la misma tenderá a subir para atraer un mayor número de aquellos.
Así, una sensibilidad de mercado que perciban los inversionistas llevará a
condiciones de especulación ante expectativas de una caída o alza en el precio
de la moneda. Generalmente, este tipo de movimientos conduce a variaciones
sustanciales de corto plazo con duración de días, semanas o meses.
Los
factores de corto plazo responden a las fuerzas del mercado internacional, es
decir, a la oferta y la demanda de divisas en un mercado globalizado, sin
llegar a tener efectos permanentes sobre el tipo de cambio.
Los
factores de corto plazo se pueden clasificar en:
A) Condiciones de oferta y
demanda
B) Expectativas del mercado
C) Combinación con factores de
largo plazo
Los
elementos a largo plazo responden, en cierta medida, al comportamiento interno
de las variables siguientes:
A) Tasas de interés. Aumentos en
las tasas de interés atraen inversión proveniente del exterior. De esta forma,
los inversionistas venderán otras divisas para realizar inversiones en la que
más rendimientos ofrezca.
B) Balanza de cuenta corriente.
Las constantes negociaciones de bienes y servicios entre varias economías
generan la demanda de divisas para el pago de transacciones.
C) Tasa de inflación. Tasas altas
de inflación dentro de una economía pueden repercutir en forma inversa sobre el
tipo de cambio. En esta caso, si existe una gran inflación, restará atractivo a
la divisa debido a la pérdida de su valor real.
D) Planes y políticas del
gobierno. Los gobiernos, junto con los bancos centrales pueden intervenir en el
mercado de divisas para influir en las cotizaciones del tipo de cambio. Los
bancos centrales inciden mediante la compra y venta de divisas en el mercado
contra sus reservas oficiales, con el fin de apoyar su moneda.
E) Las reservas internacionales
de divisas. A esta partida le corresponden los flujos de efectivo en divisas
que tiene el gobierno de un país determinado. El objetivo de su existencia
puede verse desde distintos puntos de vista: como respaldo ante las
transacciones económicas, instrumento de política cambiaria mediante un régimen
de flotación; elemento compensatorio sobre la demanda de importaciones y oferta
de exportaciones.
Los
diversos factores de determinación del tipo de cambio pueden clasificarse,
esquemáticamente, en fundamentales y técnicos. Los fundamentales se refieren a
la relación que existe entre los determinantes económico-financieros y el tipo
de cambio. Los técnicos indican la relación que hay entre los determinantes
políticos, sociales, poblacionales y de medio ambiente y el tipo de cambio,
como se puede ver en la figura 1.
Los
indicadores económico-financieros son el conjunto de variables que ejercen gran
influencia en la cotización de la moneda en el mercado cambiario de un país,
tales como las tasas de interés, la inflación, el circulante monetario, las
reservas internacionales, y el Producto Interno Bruto
Además de
los factores económicos y financieros que ejercen una influencia decisiva en la
evolución de la cotización de una moneda, otros no económicos como los factores
políticos y psicológicos pueden revestir temporalmente una importancia
apreciable. Los factores políticos y psicológicos pueden incidir en la
evolución del tipo de cambio, porque originan movimientos de capitales.
Los
factores políticos –como las formas de gobierno, elecciones o
nacionalizaciones– están ligados a los psicológicos de comportamiento: el
imitativo, la ceguera frente al desastre y la desconfianza generalizada. Éstos
influyen decisivamente en la evolución del tipo de cambio. Impuestos, nuevas
prescripciones legales, reglamentaciones relativas a las reservas mínimas que
deben cumplirse para determinada fecha, etcétera, pueden obligar a los
inversionistas a cubrir ciertas posiciones short en una moneda. De ello resulta
una demanda técnica para esta divisa, que no corresponde a la realidad del
mercado.
Un
ejemplo de lo descrito es la política monetaria, en donde los gobiernos, a
través de bancos centrales, pueden afectar la demanda de sus respectivas
monedas locales. De esta forma, si el banco central retira de la circulación
moneda local, aumenta la demanda de la misma, y por consiguiente su valor. Por
otro lado, si se ofrece moneda local mediante la compra de moneda extranjera,
la primera pierde valor frente a la segunda. Además, la inestabilidad política
puede ocasionar una política económica incierta, lo que provoca que la moneda
local se debilite.
Otro
determinante son las expectativas. En muchas ocasiones, las expectativas
económicas que se forman en un país acerca del nivel de tipo de cambio que
podría existir en una fecha inmediata, determinan el tipo de cambio. De esta
manera, si se espera que el valor de una moneda va a cambiar, se origina un
flujo de capital que incidirá en el cambio de evaluación de la moneda local. De
hecho, las esperanzas que se forman en torno de los cambios venideros de los
diferentes precios son una de las razones principales que justifican la
existencia de los futuros financieros y de la mayoría de los instrumentos
financieros derivados. Por ejemplo, si se cree que la moneda local está
sobrevaluada, la inversión extranjera tenderá a salir del país originando una
presión más para una devaluación del tipo de cambio; al contrario, si se cree
que la moneda local se encuentra subvaluada, entonces, la inversión extranjera
se inclinará al incremento.
Medición de la
exposición al RTC:
Existen
dos enfoques para el cálculo del riesgo de mercado por tipo de cambio, a
continuación se explica brevemente la aplicación de cada método:
· Método
estándar (Método abreviado – shorthand): Asigna un tratamiento
igualitario a todas las monedas extranjeras, bajo el supuesto que el efecto de
las fluctuaciones entre monedas es proporcional. Por tanto, el cálculo de la
estimación del riesgo por tipo de cambio proviene de la suma de la máxima posición
neta global (corta o larga) más el importe en oro con independencia del signo.
· Modelos
internos, que cuantifican el riesgo de mercado en base a modelos de
Valor-en-Riesgo (Value at Risk, VaR): El Valor-en-Riesgo resume la
pérdida que podría suceder en un horizonte de tiempo definido y con un
intervalo de confianza dado. El Comité de Basilea sugiere utilizar un horizonte
de tiempo de diez días y un intervalo de confianza de 99% para calcular el VaR,
en base a un año de información histórica. Si bien no se insiste en un método
específico para el cálculo del VaR, al momento del cálculo es
imprescindible considerar los supuestos estadísticos que subyacen al uso de
estos modelos para no subestimar o sobre-estimar los riesgos de mercado.
RIESGO DE TIPO DE CAMBIO EN DIVISAS
RIESGOS DE CAMBIO
Para evitar los riesgos de cambio que las fluctuaciones de las
diferentes divisas supone para
sus operaciones comerciales en el extranjero, ponemos a su
disposición los productos necesarios y el asesoramiento de nuestros expertos.
En las transacciones comerciales internacionales es frecuente que
se acuerde entre las partes efectuar el pago de forma aplazada y en una
determinada moneda. Como consecuencia de este aplazamiento existe
un riesgo de cambio para el interviniente
que tiene que efectuar el cambio, no así para
el que efectúa el pago o recibe el cobro en su propia moneda, que traslada el
riesgo de cambio a la otra parte.
Para
minimizar este riesgo contrate alguno de los productos que Caja España pone a
su disposición. Le asesoraremos sobre el instrumento financiero más adecuado a
su caso concreto: Seguro de cambio,
Opciones sobre divisas y Túnel de opciones.
SEGURO DE CAMBIO
Es un contrato entre una entidad financiera y un cliente mediante
el cual ambas partes se comprometen mutuamente a la compra o venta de una
divisa contra otra en una fecha futura y a un cambio acordado previamente.
Existen seguros de cambio de compra, cubriendo operaciones de
pagos de importación y seguros de cambio de venta, que salvaguardan operaciones
de exportación. El Seguro de
Cambio se utiliza para dar cobertura a futuros cobros a recibir o
pagos a realizar, en una divisa diferente a la propia.
Características:
Asegura el precio de la divisa en una fecha concreta por lo que
desaparecen las posibles fluctuaciones adversas de la divisas
Al conocer el precio exacto de la divisa, pueden establecerse con
antelación los costes reales o el margen comercial de la operación
Contratación en tiempo real y de forma inmediata
No es posible prorrogar la fecha
de vencimiento del contrato
Posibilidad
de incumplimiento (liquidación del contrato antes de la fecha de vencimiento) en
cuyo caso la compra o venta de la divisa se hará al precio del contado de la
fecha del incumplimiento
Puede asegurarse el cambio de cualquier
importe
La opción sobre divisas es un producto alternativo al seguro de
cambio, que consiste en la adquisición (mediante el pago de una “prima” que se
satisface en el momento de contratar la opción) del derecho –nunca de la
obligación- de comprar o vender a un precio fijado de antemano –“strike price”-
una divisa
Clasificaciones:
1. Si el derecho que incorpora la opción sólo se puede ejecutar en
la fecha de ejecución, estamos ante una opción de estilo europeo; si la opción es ejecutable durante el período que
transcurre desde la fecha de contratación hasta la fecha de ejecución o
expiración es de estilo americano.
2. El comprador de una opción de compra (Opción Call) adquiere el derecho, no la obligación, a comprar una
determinada cantidad de divisas al tipo de cambio elegido.
El comprador de una opción de venta (Opción Put) adquiere el derecho a vender una determinada cantidad
de divisas al tipo de cambio determinado.
TUNEL DE OPCIONES
El túnel de opciones es una fórmula avanzada en la gestión del
riesgo de cambio, para disminuirlo con unos costes mínimos o nulos en algunos
casos. Podría decirse, de forma sencilla, que el túnel de opciones es como un
seguro de cambio con un ensanchamiento de precios a uno y otro lado.
Características:
Permite limitar el perjuicio en caso de evolución desfavorable de
la divisa; permite, así mismo, beneficiarse de forma parcial de la evolución
favorable
Hasta la fecha de vencimiento no se sabrá el precio exacto
Como el
resto de opciones de divisas, requiere unos importes mínimos de contratación
Tipos:
1. Túnel
comprador – Consiste en la compra una Call (derecho a comprar) y la venta
de una Put; En un túnel comprador el cliente renuncia a poder aprovechar tipos
más bajos que un nivel determinado para abaratar la Call. En realidad un túnel
comprador
es
simplemente vender una Put a un tipo más bajo como parte del pago de la Call
2. Túnel
vendedor – Consiste en la compra de una Put y la venta de una Call. En un
túnel vendedor el cliente renuncia a poder aprovechar tipos más altos que un
nivel determinado para abaratar la Put. Se vende una Call a un tipo más alto
como parte del pago de la Put
En ambos casos se podrán elegir tipos tales
(en la venta de la Put y en la venta de Call) que las primas por los opciones
que forman el túnel se compensen y hablemos de túneles a coste
MÉTODOS PARA CUBRIR EL RIESGO CAMBIARIO EN UNA PYME
El riesgo cambiario hace referencia al riesgo que
se vean afectadas las operaciones comerciales de una empresa o el valor de una
inversión por variaciones en los tipos de cambio.
Obviamente, este riesgo puede ser evitado si se
opera sólo en euros. Sin embargo, por ejemplo, para un exportador, actuar de
este modo puede causar la pérdida de oportunidades de venta frente a
competidores que sí están dispuestos a vender en la moneda local de sus
clientes (o a veces en una tercera moneda, normalmente el Dólar).
Ya sea por su complejidad o por otras razones,
muchas compañías, sobre todo Pymes que comienzan a operar en mercados
internacionales, no gestionan la exposición de sus operaciones comerciales al
riesgo de cambio. Sin embargo, hay una serie de alternativas al alcance de toda
empresa que pueden ayudar a cubrir o mitigar este riesgo:
Cuenta corriente en moneda extranjera
La empresa puede gestionar el riesgo cambiario,
particularmente si tiene cobros y pagos en la misma moneda extranjera, mediante
el uso de una cuenta corriente en esta moneda.
Por ejemplo, una empresa española que exporta en
libras a Gran Bretaña puede querer comprar mercancías en libras de un proveedor
británico. Si el importe de las importaciones y las exportaciones de la empresa
con Gran Bretaña son similares, las libras apenas serán convertidas a euros,
minimizando así el riesgo de cambio.
Forwards
Mediante un contrato forward (o seguro de cambio),
una empresa acuerda con un banco vender o comprar una cantidad específica de
divisas a un precio fijado en una fecha futura, por lo que es adecuado para
importadores o exportadores que quieren fijar un tipo de cambio para un futuro
pago o cobro en moneda extranjera. Así, en el caso de una empresa exportadora,
el contrato forward le permite cubrirse las pérdidas en la cotización de la
moneda extranjera, pero no lucrarse por apreciaciones de la misma.
En la mayoría de los casos los bancos ofrecen una
serie de alternativas para otorgar más flexibilidad a estos contratos (a mayor
coste):
- Liquidación antes del vencimiento, si se cobra antes de lo esperado.
- Renegociación de una nueva fecha de vencimiento.
- Fijar al comienzo en el contrato un periodo para la entrega de la divisa al banco. Esto otorga mayor flexibilidad a la empresa, pero a un tipo menos favorable, dependiendo de la longitud de ese periodo de entrega.
Opciones
Con una opción su poseedor tiene el derecho, pero
no la obligación (como ocurre en el caso de los forward), de comprar o vender
una divisa concreta a un tipo de cambio (precio strike) y en una fecha
determinados. Por este derecho se paga por adelantado una prima al vendedor de
la opción.
Con una opción, un exportador, al vencimiento podrá
(para este ejemplo se considera únicamente la opción europea, que sólo se puede
ejercer al vencimiento):
- Si el valor de la moneda extranjera baja, hacer uso de la opción y vender al precio strike.
- Si el valor de la moneda extranjera sube, no ejercer la opción y vender al valor de mercado.
En el mercado, los bancos ofrecen una gran variedad
de productos para cubrir el riesgo cambiario, mediante la combinación de
opciones (forward knock-in, túnel, etc.). La empresa deberá elegir aquel
producto que mejor se adapte a la estrategia de cobertura que quiera seguir.
Cláusulas en contrato
Cuando ambas partes comerciales quieren mitigar el
riesgo de cambio, puede ser práctico utilizar algún tipo de cláusula en el
contrato con la intención de compartir el mismo. Mediante un acuerdo de este
tipo, un exportador español puede, por ejemplo, aceptar el dólar como la moneda
de facturación, pero estableciéndose un tipo de cambio fijo mínimo y/o máximo
contra el euro. Así, por ejemplo, si el dólar se debilita por debajo del tipo
de cambio mínimo durante la vigencia del contrato, el comprador compensará al
vendedor con la aportación de dólares hasta dicho tipo de cambio. Si el dólar
se aprecia por encima del tipo máximo ocurrirá lo contrario.
Reducir el periodo de cobro
Cobrar antes, por ejemplo ofreciendo atractivos
descuentos por pronto pago a los clientes o descontando los efectos comerciales
o las facturas en moneda extranjera, puede ser beneficioso, además de por
aspectos de liquidez, para mitigar el riesgo cambiario. Si bien, es arriesgado
optar por este método como cobertura del riesgo de cambios, en tanto se pueden
producir importantes fluctuaciones negativas en los tipos entre el periodo de
emisión de la factura y la fecha de conversión a euros.
Dionisio Sandoval (Consultor-BAL Partners)
Reglamento de RTC de la SBEF
La SBEF emitió el Reglamento para la Gestión de Riesgo por Tipo de Cambio, que establece que las EIF deben diseñar políticas aprobadas por el Directorio, orientadas a delinear la gestión del riesgo cambiario en función al perfil de riesgo y a las características de las operaciones de la entidad.
El cálculo de la exposición al RTC se realiza en moneda nacional y considera los lineamientos establecidos en el método estándar planteado por Basilea más un ajuste que favorece las posiciones globales largas o cortas que den origen a ganancias (i.e. una posición corta en dólares estadounidenses y/o una posición larga en UFV), dado el régimen cambiario adoptado por el Banco Central de Bolivia y el comportamiento de la inflación.
La
normativa establece que se debe ajustar el CAP añadiendo el monto de la
exposición del RTC al denominador de la fórmula:
CAP=
PATRIMONIO
NETO
ACTIVOS PONDERADOS POR RIESGOS + RTC
Si una empresa compra o vende en otra moneda,
entonces los ingresos y los costes pueden aumentar o disminuir en función de
las fluctuaciones de los tipos de cambio y su efecto en las conversiones de
divisas entre la divisa extranjera y la divisa nacional. Del mismo modo,
si una empresa recibe fondos en otra moneda, los pagos de la deuda podrían
variar en términos de moneda nacional, y si la empresa ha invertido en el
extranjero, los retornos de la inversión pueden variar con los tipos de cambio.
El riesgo cambiario ha demostrado ser
particularmente significativo y perjudicial sobre todo para grandes proyectos
de inversión de una sola vez, los llamados mega proyectos. Esto se debe a que
este tipo de proyectos normalmente son financiados por créditos denominados en
divisas diferentes a la divisa del país de origen del propietario de la deuda.
Los megaproyectos han demostrado ser propensos a terminar en lo que se ha
denominado "trampa de deuda" que puede llegar a hacer que los costes
del pago de la deuda sean mayores que los ingresos disponibles para hacerlo.
Por ello es tan frecuente que se realicen reestructuraciones financieras en los
megaproyectos.
La aplicación de métodos internos para el control del
riesgo de tipo de cambio
Las
autoridades supervisoras admitirán la utilización de métodos internos de
control y cobertura del riesgo de tipo de cambio si tienen el convencimiento de
que tales sistemas son fiables y permiten medir y controlar correctamente la
incidencia de las variaciones de los precios de las monedas en las que se
mantienen posiciones.
Los
sistemas de información de la medida del riesgo y del mantenimiento de
posiciones abiertas en divisas también son estudiados en cada caso. La
información suministrada por estos sistemas debe servir a la autoridad para
controlar la exposición asumida por la entidad y evaluar la fiabilidad de sus
controles internos.
Los
Los modelos de medición interna son válidos para desarrollar las normas
prudenciales de cobertura del riesgo de cambio. Tales normas se materializan en
el mantenimiento de niveles mínimos de recursos propios y, en algunos casos, en
limitaciones cuantitativas de las posiciones mantenidas. Tales límites han
dejado de aplicarse en España, con carácter general, desde junio de 1998, tal
como se ha comentado en el apartado dedicado a los antecedentes de la
regulación de este riesgo.
La
consistencia del sistema de control interno es el requisito imprescindible para
su utilización como base de la cobertura de los riesgos de mercado. El riesgo
de tipo de cambio es un caso especialmente crítico, pues la contratación de
operaciones que supongan posiciones abiertas en monedas extranjeras de elevada
cuantía puede realizarse con gran rapidez debido a la agilidad operativa del
mercado de divisas.
Para
que el sistema utilizado tenga fiabilidad y capacidad para servir de guía en el
control prudencial del riesgo de tipo de cambio, las autoridades imponen
requisitos de obligado cumplimiento relacionados con las normas de
contabilización e información, con la asignación de responsabilidades y con la
vigilancia del cumplimiento de las normas internas.
En
relación con la información y la contabilización de las operaciones, los
sistemas deben cumplir los siguientes requisitos:
Todas
las operaciones relacionadas con monedas extranjeras deben ser registradas
inmediatamente.
*
Debe mantenerse un registro permanente de todas las operaciones denominadas en
divisas.
*
Las posiciones deben ser actualizadas continuamente, incluyendo las nuevas
operaciones realizadas.
*
Deberán medirse los resultados obtenidos en cada moneda y en la totalidad de la
cartera de divisas de forma continua.
*
Las obligaciones o derechos derivados de las operaciones realizadas deberán
registrarse de forma inmediata y agregarse a las posiciones abiertas.
La
asignación de responsabilidades dentro de la organización de la entidad también
es un punto de preocupación de las autoridades a la hora de permitir la
aplicación de un modelo interno.
En
las grandes entidades, la responsabilidad del cumplimiento correcto de los
controles internos debería as asignarse a un comité en el que participen
gestores de todas las áreas importantes del negocio.
La
tendencia actual asigna esta responsabilidad a una unidad independiente de
control de riesgos, que actúa de forma autónoma a las unidades de contratación
y contabilización. Esta unidad no sólo es responsable del control del riesgo,
sino también de la ejecución de la política de riesgos que decide la dirección,
a la cual informa directamente sobre los resultados de su actividad.
Otra
responsabilidad de dicha unidad es aplicar los límites internos de asunción de
riesgos, que estarán asignados detalladamente a cada departamento y responderán
a la política de riesgos concebida por la dirección. Estos límites incluirán
los niveles máximos de exposición permitidos para cada moneda y para el total
de la cartera durante la jornada diaria y al cierre de la misma.
El
tercer requisito, la vigilancia del cumplimiento de las normas internas de
control, se apoya en el establecimiento de determinados principios que se
enumeran a continuación:
El
control del mecanismo de gestión interna debe recaer en un directivo
cualificado.
LA
REGULACIÓN DEL RIESGO DE TIPO DE CAMBIO
El
control del riesgo de tipo de cambio de las entidades de crédito españolas ha
sido regulado por la autoridad supervisora española durante las últimas dos
décadas. El primer precedente es el control de cambios establecido en 1979 por
el Banco de España (25), por el que se establecían límites que afectaban a los
fondos pasivos en moneda extranjera captados por las entidades reguladas. El
importe total de estos fondos no podía ser mayor que el triple del capital desembolsado
más las reservas, descontando los tomados a otras entidades de nacionalidad española.
Además, se establecían reglas limitativas para su colocación, de manera que los
empleos de tales fondos a un plazo concreto debían ser superiores al 75% de los
recursos captados en divisas con el mismo plazo. Esta regla era, de hecho, una
técnica de gestión pasiva de la cartera de divisas de la entidad, mediante un
casamiento de flujos en moneda extranjera
La
necesidad de adaptación de la legislación financiera a la liberalización transfronteriza
de los movimientos de capitales que imponía la Comunidad Económica Europea,
llevó a la derogación de la circular de 1979. Una nueva circular emitida por el
Banco de España (26) trató de flexibilizar las operaciones en moneda extranjera
realizadas por las entidades de crédito y, a la vez, posibilitó a la autoridad
supervisora para intervenir en el caso de producirse una situación de riesgo
especial. En concreto, estaba habilitado para fijar límites a los recursos
globales denominados en moneda extranjera, teniendo en cuenta la proyección
internacional de la entidad
y la
estructura de vencimientos de sus activos y pasivos en divisas, y podía
establecer límites a los desfases de vencimientos entre activos y pasivos en
divisas, calculados en función de los recursos propios de la entidad.
Regulación
actual del riesgo de tipo cambio
La
Directiva de Adecuación del Capital impulsó la regulación prudencial del riesgo
de tipo de cambio con el fin de que todos los estados europeos miembros
compartieran las mismas normas y conseguir el tratamiento uniforme del mismo.
En el anexo III de esta norma se propone un método normalizado de medición del
riesgo utilizado en el cálculo posterior de los recursos propios para su
cobertura. Asimismo, se sugiere la posibilidad de utilizar métodos alternativos
que incorporen la reducción de los recursos exigidos en función de la
correlación de las divisas mantenidas, o que estén basados en la estimación de
pérdidas de la cartera de divisas según sus datos históricos y niveles
determinados de confianza.
La
autoridad adoptó el método normalizado para el cálculo de los capitales de
cobertura y limitó la posición global en divisas para cada entidad
individualmente. Hasta mayo de 1998 este límite era calculado en función de las
variabilidades de cada divisa y de las correlaciones existentes entre ellas,
calculándose la posición global integrando las posiciones en cestas de monedas
cuya correlación fuera similar.
Desde
esta fecha la aplicación de este límite se suprime, con la justificación de que
la doctrina internacional se ha decantado por el sistema de requerimiento de
recursos propios exclusivamente, no por el de limitación de posiciones. El alto
nivel de sofisticación que empleaba esta norma de aplicación general, también ha
contribuido a su eliminación.
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Referencias
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